Prótesis de Rodilla







protesis rodilla movil

Lea este informe y conozca todo acerca de la Prótesis de rodilla y su intervención quirúrgica necesaria para poder ser implantada: la Artroplastia

Definición

La intervención de rodilla es un procedimiento en el que el cirujano extirpa partes dañadas o enfermas de la articulación del paciente y las reemplaza por prótesis y piezas artificiales. Esta cirugía es denominada artroplastia de rodilla . El término artroplastia proviene de dos palabras griegas: arthros o unión y plassein, por forma; es decir formar una unión. La articulación artificial es denominada “ prótesis”. La mayoría de las prótesis de rodilla tienen cuatro componentes o partes, y están hechas de una combinación de metal y plástico o metal y cerámica en los modelos más nuevos.

Propósito

La artroplastia de rodilla se realiza para aliviar dos situaciones: La presencia de dolor y mejorar el funcionamiento de la articulación. No olvidemos la importancia de la rodilla en la capacidad de una persona para permanecer de pie, por lo que mejorando el funcionamiento mejoramos la estabilidad.

Alivio del dolor

Un reemplazo total de rodilla, o RTR es una cirugía mayor, por lo que no es considerada como opción en el tratamiento hasta que el dolor del paciente no puede ser aliviado con tratamientos mas convencionales, como los que describiremos en esta presentación.

El dolor en la rodilla puede aparecer intensamente y sin síntomas previos o ir aumentando gradualmente en el tiempo. Un dolor como el provocado por la osteoartritis u otros fenómenos degenerativos puede ir aumentando poco a poco durante muchos años. En cambio un dolor resultante de una lesión deportiva o cualquier daño traumático a la articulación, así como eventos como la artritis infecciosa o la gota provocan un dolor intenso y sin síntomas previos.

Debido a la compleja estructura física de la rodilla y las múltiples afecciones que puede sufrir provocando dolor es importante diagnosticar con exactitud el origen del dolor antes de empezar a discutir una posible implantación de prótesis.

protesis de rodilla radiografia de una protesis de rodilla

Funcionamiento de la articulación

Aparte de aliviar el dolor, recuperar el funcionamiento de la rodilla y la estabilidad de la persona es el otro gran propósito de esta intervención. Antes de continuar veamos un breve esquema de la rodilla y las partes que la componen, para así entender con más claridad que problemas pueden ser resueltos con la implantación de una prótesis.

La rodilla es la articulación más grande del cuerpo humano y también una de las más vulnerables, al contrario que la cadera que está parcialmente protegida por las estructuras óseas de la pelvis, la articulación de la rodilla no está protegida por ninguna parte de nuestro esqueleto. A esto se suma soportar el peso de la parte superior del cuerpo y también la tensión y los golpes transmitidos por los pies cuando una persona camina o corre. Aún mas, la rodilla es en esencia una bisagra, diseñada fundamentalmente para girar hacia atrás y hacia delante, no es una articulación como la cadera que puede girar y rotar en distintas direcciones. Muchas lesiones son el resultado de tensiones causadas por movimientos de giro o rotación, especialmente cuando el pie permanece en una posición mientras que la parte superior del cuerpo cambia rápidamente de dirección como ocurre practicando baloncesto, tenis o ski.

La articulación de la rodilla está formada por un hueso, la rótula y un conjunto de tendones, ligamentos y discos cartilaginosos que conectan el fémur con la parte inferior de la pierna o pantorrilla. Hay dos huesos en la pantorrilla; la tibia y la fíbula, un hueso mas pequeño en la parte posterior. Hay dos ligamentos colaterales en la parte posterior de la articulación de la rodilla que conectan el fémur a la tibia y a la fíbula respectivamente. Estos ligamentos ayudan a controlar las tensiones de los movimientos laterales de la rodilla. La rótula- un hueso triangular en frente de la rodilla- está unido por tendones a los músculos cuadriceps del muslo. Este tendón permite el estiramiento de la articulación. Hay dos tendones adicionales dentro de la rodilla que impiden que la tibia y el fémur pierdan su alineación. El cartílago que es una sustancia elástica cuya función es la de permitir el roce de los huesos entre si, cubre los terminales del fémur, tibia, fíbula y rótula. Además la articulación de la rodilla contiene dos discos con forma de media luna conocidos como los meniscos, situados entre el extremo inferior del fémur y el extremo superior de la tibia y cuya función es la de actuar como amortiguadores o cojines. Finalmente toda la articulación está cubierta por una delgada capa de tejido protector.

Entre las disfunciones y situaciones que pueden sugerir una prótesis de rodilla podemos destacar:

Osteoartritis (OA): Trastorno provocado por la ruptura gradual del cartílago de la articulación. La superficie de los huesos rozan entre si sin protección lo que provoca en el paciente dolor, hinchazón, inflamación y pérdida de movilidad. La OA afecta mayoritariamente a adultos sobre 45 años de edad y se supone es causada por una combinación de desgaste, estilo de vida y factores genéticos. Al año 2003, fue la afección más común para una intervención e implante de prótesis.

Artritis Reumatoide (RA): Se manifiesta a edades más tempranas que la osteoartritis y afecta a todo el cuerpo. Las mujeres son tres veces más propensas a sufrirla que los hombres. Está provocada por un ataque del sistema inmunológico del cuerpo a sus propias células y tejidos los pacientes con RA a menudo sufren de intenso dolor incluso sin ejercer presión ni peso sobre la articulación afectada.

Traumatismos: Situaciones como las provocadas por caídas, accidentes automovilísticos o de trabajo y también la práctica de deportes suelen causar daño a la rodilla, fundamentalmente con la ruptura de los cartílagos de la articulación. Algunas de estas lesiones son provocadas por el uso intenso o la repetición de movimientos de la rodilla. Este tipo de lesiones incluyen la bursitis y la llamada “rodilla de corredor”. Otros daños de carácter traumático son provocados por giros repentinos de la rodilla como ocurre con la práctica del fútbol.

Hay varios factores que aumentan el riesgo de una persona a ser candidata a una prótesis de rodilla. Algunos son inevitables y otros pueden ser disminuidos a través de un cambio en el estilo de vida:

Factor genético: Tanto la osteoartritis como la artritis reumatoide son hereditarias. El resultado de un estudio realizado en Francia arrojó que factores genéticos relacionados en la osteoartritis de rodilla podían ser rastreados hasta 8000 años atrás. Tanto OA y la RA sin embargo son trastornos poligénicos, lo que significa que su transmisión implica a varios genes de la cadena.

Edad: El cartílago de la rodilla se vuelve más delgado y más débil con el factor edad, incluso en las personas sin historial de artritis en su familia.

Sexo: Las mujeres atletas sufren tres veces más lesiones de rodilla que los hombres. Al día de hoy aún se desarrollan estudios para determinar las causas. Algunos especialistas piensan que esto se debe a que las mujeres tienen caderas más anchas que la mayoría de los hombres, lo que resulta en un patrón de tensiones diferente entre una rodilla masculina y una femenina. Otros expertos postulan a que los ligamentos femeninos se debilitan más fácilmente.

Biomecánica: Hablamos del estudio de las estructuras del cuerpo desde el punto de vista de las leyes mecánicas, midiendo, por ejemplo, las fuerzas que afectan el funcionamiento de una articulación. Estudios de biomecánica indican que personas con determinados tipos de deformidades en la pierna o en el pie tales como diferencia en la longitud, aumentan el riesgo de lesiones debido a que las tensiones no están distribuidas normalmente en las articulaciones.

Factores de desplazamiento: Entendemos como desplazamiento el patrón de movimiento de una persona cuando camina o corre. Algunas personas caminan con sus pies torcidos hacia el interior o exterior de su cuerpo; otras tienden a cargar más la punta o el talón del pie cuando caminan, ambas situaciones que generan un desplazamiento irregular lo que provoca tensión y deformación en la rodilla.

Zapatos: Usar zapatos muy sueltos o muy gastados pueden provocar deformaciones en la rodilla, aumentando la fuerza transmitida desde los pies hacia la articulación cuando el pie golpea con fuerza la acera o cualquier otra superficie dura. También estas condiciones generan o aumentan el desplazamiento irregular de una persona. Las mujeres calzando tacones altos están particularmente expuestas a lesiones de rodilla debido a la débil absorción de impactos y la tensión prolongada de los músculos de las piernas.

Algunos trabajos y otras actividades que involucran saltos, carreras o estar en cuclillas: El trote es una actividad que debilita los ligamentos que mantienen alineadas la rodilla y las piernas. Los saltos aumentan los golpes y el riesgo de giros o desprendimientos de la articulación. Finalmente el estar en cuclillas aumenta hasta en ocho veces la tensión y el peso del cuerpo en la articulación.

protesis para casos de artrosis