La extracción de muelas de juicio o dientes molares se realizan porque los terceros molares no pueden erupcionar correctamente cuando no tienen espacio suficiente para salir, entonces a medida que erupcionan, pueden mover y dañar a los dientes que se encuentran al lado o hacer que crecan torcidos.
Si llegaran a erupcionar, podrían provocar una enfermedad periodontal, ya que se facilita el acceso de bacterias y alimentos debajo de la encía (Lugares donde es mas dificil el acceso para el cepillo de dientes) y se podrían producir infecciones de repetición (Pericoronaritis). Por otro lado si quedan atrapados debajo de la encia y dentro del hueso, se pueden desarrollar cavidades o erosiones óseas y formarse tumores que pueden llegar a romper el hueso, e incluso los dientes adyacentes.
El procedimiento quirúrgico para extraer un tercer molar (muela del juicio), es mucho más sencillo de lo que regularmente se cree, actualmente contamos con anestésicos y equipo quirúrgico que nos permite realizarlo
en un tiempo no mayor de 10-15 minutos por molar dependiendo el caso, al finalizar se sutura con material reabsorbible que desaparece de la boca en una semana y media, de esa manera evitamos el retiro de suturas,
lo cual es muy cómodo para pacientes que acuden de ciudades lejanas y que les es imposible acudir a removerlas.
Luego de la extracción molar el paciente puede experimentar inflamación y molestias lo cual se controla totalmente con medicamentos que se prescriben en algunos casos previamente al procedimiento, como son antibióticos,
analgésicos-antiinflmatorios y enjuagues bucales especiales.
Cada paciente es diferente por lo que se requiere la evaluación previa y el interrogatorio (historia clínica), para determinar el mejor tratamiento, y así disminuir ampliamente la posibilidad de complicaciones relativas a la cirugía de extracción de muela de juicio.