Toda la información contenida en este sitio e identificada con la etiqueta “Certificación Medica” ha sido validada por un medico titulado. Siéntase seguro buscando toda la información que necesita saber sobre la amputación de miembros. Conozca la descripción, el propósito, las precauciones, los tipos, distintas aplicaciones, ventajas, desventajas y mucho más acerca de la cirugía laser.
El término láser significa amplificación de luz por emisión estimulada de radiación; es decir, se utiliza una fuente de luz láser de muy alta intensidad (rayo láser) para eliminar tejidos enfermos o para la cicatrización de vasos sanguíneos que están sangrando. Alternativamente, el láser se utiliza con fines estéticos, para eliminar las arrugas, marcas de nacimiento o tatuajes. La técnica consiste en dirigir un haz de luz, de alta intensidad, focalizándolo en el área de tejido a tratar, de tal forma que el calor generado quema literalmente las células dañadas.
Hay diferentes tipos de láser: El láser de dióxido de carbono (CO2), el láser YAG (granate de itrio aluminio) y el láser de impulsos colorantes (dye pulsed laser). El color del haz de luz se relaciona con el tipo de cirugía que se está realizando y el color del tejido que está siendo tratado.
La Cirugía láser se utiliza para:
Cualquier paciente que esté considerando la utilización de cirugía láser para su tratamiento debe preguntar al cirujano:
Por qué la cirugía láser puede ser de mayor beneficio que la cirugía tradicional en su caso.
Información sobre la experiencia profesional del medico en la ejecución del procedimiento láser a realizar.
Debido a que algunos procedimientos que utilizan láser pueden decolorar la piel de los pacientes de raza negra, asiática e hispana de forma temporal o permanente, un paciente de piel oscura debe asegurarse que el cirujano tiene experiencia en personas con este tipo de piel. Los problemas potenciales incluyen infección, dolor, cicatrices y los cambios en el color de la piel ya mencionados.
Algunos tipos de cirugía láser no deben ser realizados en mujeres embarazadas o en pacientes con enfermedad cardiopulmonar u otros problemas de salud graves.
Además, debido a que algunos procedimientos quirúrgicos con láser se realizan bajo anestesia general, sus riesgos deben ser plenamente discutidos con el anestesista. El paciente debe informar completamente todos los medicamentos que está tomando, ya sean prescritos por un profesional o los de venta sin receta; así como de los alimentos y bebidas que consume habitualmente, ya que algunos de sus componentes pueden interactuar de forma adversa con los agentes utilizados en la anestesia.
Los rayos láser pueden ser utilizados para realizar casi cualquier procedimiento quirúrgico. De hecho, los cirujanos utilizan las diversas longitudes de onda y sistemas láser para cortar, coagular, vaporizar y eliminar tejidos. En la mayoría de las “cirugías láser”, los instrumentos quirúrgicos convencionales -escalpelos, sondas de criocirugía, elementos de electrocirugía o dispositivos de microondas y otros similares- son reemplazados por estos rayos para realizar cirugías habituales, como por ejemplo la mastectomía (cirugía de mama).
Con el uso de láser, un cirujano experto y capacitado puede realizar complejas cirugías, con grandes ventajas para los pacientes: Reducción de la pérdida de sangre, también reduce la propagación de algunos tipos de cáncer y disminuye el malestar postoperatorio, minimiza las posibilidades de infección de la herida, ya que en algunos casos son de pequeño tamaño, así como lograr mejores resultados en la cicatrización. Finalmente, debido a su gran precisión, el láser puede penetrar adecuadamente en el tejido mediante un ajuste exacto de la intensidad de la luz.
Las técnicas láser también son de gran utilidad tanto en procedimientos abiertos como laparoscópicos. Sus usos comunes en cirugía son la cirugía de mama, la extracción de la vesícula biliar, la reparación de la hernia, resección intestinal, hemorroidectomía, la cirugía de órganos sólidos y el tratamiento de quiste pilonidal.
El primer láser fue introducido en 1960. Inicialmente fue utilizado para tratar enfermedades y trastornos de la visión, ya que los delgados y transparentes tejidos de los ojos permitían a los cirujanos poder ver y manipular directamente el delgado y concentrado haz de luz en el paciente. También los dermatólogos fueron pioneros en su utilización y posterior desarrollo, creando técnicas cada vez más efectivas y refinadas, que fueron ampliando su campo de utilización.
Habitualmente se utilizan tres tipos de láser en procedimientos médicos:
También conocido como el bisturí de luz, los rayos láser son utilizados de forma individual o combinados con otros instrumentos quirúrgicos en una serie de procedimientos que permiten:
Es habitual además, la utilización del láser en procedimientos como la eliminación de marcas de nacimiento; remoción de tejidos benignos, precancerosos o cancerosos. También para los problemas de ronquido frecuente, extirpar las amígdalas, remoción o transplante de cabellos. O para aliviar el dolor y restaurar funciones corporales en pacientes cuyo estado no les permite someterse a una cirugía mayor.
También los procedimientos láser son habituales en el tratamiento de diversas dolencias y problemas, destacando entre muchas otras:
También conocida como “cirugía sin sangre”, los procedimientos que utilizan el láser normalmente provocan un menor sangramiento del paciente que las cirugías convencionales; el calor generado por el haz de luz conserva la zona quirúrgica libre de gérmenes, reduciendo el riesgo de infección. Debido a que las incisiones para intervenir son bastante más pequeñas, los procedimientos con láser habitualmente son más rápidos (y más económicos) que las operaciones tradicionales. La cauterización de vasos y nervios reduce el sangramiento, la hinchazón, la cicatrización, el dolor y el tiempo de recuperación después de la intervención.
Aunque muchas cirugías láser pueden ser realizadas en la consulta del medico en vez de un quirófano, el profesional a cargo de la intervención debe estar lo suficientemente entrenado y preparado para llevarla a cabo con las mismas condiciones y posibilidades que si fuera en un hospital o clínica. La Sociedad Americana para Medicina y Cirugía Láser advierte que:
Todas las áreas de operación deben estar equipadas con oxigeno y equipos de resucitación cardiopulmonar
Cualquier profesional no medico que realice una intervención debe estar adecuadamente entrenado, autorizado y con seguros de responsabilidad contratados.
Un medico entrenado y acreditado debe estar al tanto del procedimiento y estar disponible para intervenir en un lapso no mayor a cinco minutos de declarada una emergencia
En cada intervención láser realizada fuera de un hospital o clínica, un vehículo de emergencia debe estar disponible para el traslado del paciente a un recinto de salud en caso de complicaciones.
Debido a que la cirugía láser es utilizada para el tratamiento de un amplio espectro de afecciones y dolencias, el paciente debe solicitar medico tratante sobre la preparación específica para su intervención. Puede que no sea necesario modificar actividades tales como dieta, medicación y vida normal antes de la cirugía, pero en algunos procedimientos será necesario un detallado examen de la condición física, historial medico del paciente y una conversación que permita:
Que el medico tratante tenga una visión general de la salud del paciente y su situación medica actual.
Entregar al medico información importante del paciente, dolencias previas, hospitalizaciones, diagnósticos y terapias realizadas con anterioridad.
Entregar al paciente una información clara sobre la recuperación y resultados de la intervención a realizar.
La mayoría de las cirugías con láser se realizan de forma ambulatoria y los pacientes generalmente son autorizados a salir del hospital o consulta médica cuando sus signos vitales se han estabilizado. Un paciente que ha sido sedado no debe ser dado de alta hasta que la recuperación de la anestesia sea completa, a menos que un adulto responsable esté dispuesto para llevar al paciente a su casa.
El médico habitualmente prescribirá analgésicos para aliviar el dolor y entregará instrucciones escritas –fáciles de entender- sobre cómo tomar el medicamento, así como qué hacer en caso de emergencia o complicaciones. También el medico tratante debiera entregar al paciente una estimación acertada sobre las fases de recuperación y el tiempo necesario para ella, el que variará dependiendo de la intervención realizada y de la condición del paciente. Normalmente el tiempo de recuperación después de una cirugía láser es menor que si se recurre a una cirugía tradicional.
Al igual que en la cirugía tradicional, la cirugía láser puede tener complicaciones tales como:
También hay una serie de riesgos específicos que se corren con la utilización de técnicas láser; la aplicación negligente o descuidada y la utilización de procedimientos poco seguros puede provocar serias quemaduras en los pulmones del paciente, llegando incluso a provocar su explosión. Si el procedimiento se lleva a cabo en el área facial, cerca de los ojos o en los párpados, el paciente debe ser cubierto con un escudo protector para los ojos. La Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos ha determinado que tanto el medico y el paciente deben utilizar gafas de protección ocular específicas para las longitudes de onda cada vez que un láser de CO2 sea utilizado.
Hay también otros riesgos asociados a la cirugía láser que el paciente debe conocer. Los rayos láser tienen la capacidad de generar un gran daño si se acoplan con una energía suficientemente intensa y de alta absorción, esto significa que pueden quemar ropa, cabellos y papeles. Aún más, la presencia de oxigeno aumenta los riesgos de inflamación de un rayo láser. Es por esto que el pelo debe ser cubierto y protegido, así como la ropa debe ser desplazada o retirada totalmente del área de la intervención. También el riesgo de shock eléctrico debe ser adecuadamente controlado, ya que los equipos láser son de alto voltaje eléctrico, por lo que requieren de instalaciones especiales.
Los rayos láser pueden destruir o quemar el tejido sano, provocando dolorosas lesiones, a veces, de carácter permanente que agravan en vez de aliviar la dolencia del paciente. Los errores e inexactitudes en la aplicación de técnicas láser pueden, por ejemplo, empeorar la visión de un paciente, dejar cicatrices o pueden incluso, cambiar el color de la piel.
Por todo esto es muy importante, que el medico tratante y el paciente hagan previamente una evaluación seria y profunda de la cirugía a realizar.
La naturaleza y seriedad del problema, la preparación del profesional que llevará a cabo el procedimiento y el estado general de salud del paciente, unido a sus expectativas reales de mejoría son los factores más importantes que determinan la recuperación de una cirugía láser. Una intervención exitosa le proporcionará un mejor bienestar, se sentirá mejor, se verá más joven y disfrutará de una vida mejor, más larga y llena de actividades.
Cualquier persona que esté considerando alguna intervención utilizando técnicas láser debe pedir a su medico que le entregue información detallada sobre los resultados esperados de la cirugía, sobre el proceso de recuperación y sobre cuanto tiempo pasará hasta recuperar su apariencia o condición normal para seguir desarrollando su vida habitual.
También es importante conocer información específica y en detalle acerca de las cosas que pueden salir mal durante la intervención y cual sería su impacto real en la salud o apariencia del paciente
Por ejemplo, puede aparecer piel de color más claro o más oscuro cuando se ha utilizado un láser para remover manchas provocadas por el sol o lunares producidos por la edad en un paciente de piel oscura. Con el tiempo esta pigmentación anormal puede desaparecer o no.
No es habitual la ruptura de la córnea o las cicatrices en una cirugía láser de uno o ambos ojos, pero pueden provocar:
Aumentar la sensibilidad a la luz o a los brillos
Reducir la visión nocturna
Vista nublada permanentemente o visión poco nítida que va disminuyendo a lo largo del día
Algunos síntomas de infección posteriores a una cirugía láser son: